El Centro Astronómico IOCRUX, está situado en el Ayllu de Poconche, a solo 7 kilómetros al sureste de San Pedro de Atacama. Este ayllu, históricamente dedicado a la agricultura y al pastoreo de corderos y llamas, es uno de los menos habitados de la región, lo que lo convierte en un lugar ideal para el astroturismo. Las noches en Poconche ofrecen un cielo transparente, libre de contaminación lumínica, donde la vía láctea brilla intensamente y la Cruz del Sur se convierte en un espectáculo natural. Durante las noches de luna llena, Mama Quilla, la deidad lunar andina, ilumina el cielo en toda su majestuosidad.
Visitar este observatorio es mucho más que participar en una experiencia de astroturismo convencional; es una inmersión en la cosmovisión andina. Aquí, la astronomía moderna se encuentra con las prácticas ancestrales utilizadas en la agricultura y la ganadería. Más que un relato astronómico, esta experiencia permite a los visitantes conectar profundamente con la cultura local a través de la gastronomía, con degustaciones de comidas y bebidas con productos locales varios de estos son cultivados en el mismo ayllu.

Arquitectura Ancestral en el Corazón del Desierto de Atacama
La identidad arquitectónica se refleja en cada construcción del observatorio. El salón principal y la plaza arqueoastronomíca no solo son espacios para la observación, sino también para experimentar las características de la construcción en piedra frente a las duras condiciones climáticas del desierto de Atacama. Sus formas circulares te permitirán sentir el cobijo que brinda este tipo de construcciones, generando una experiencia integral de astroturismo.
Experiencia de Astroturismo Guiada
El tour astronómico en Centro Astronómico IOCRUX se divide en cuatro espacios principales, diseñados para brindar una experiencia única y educativa:
- Sala de Observación Audiovisual: Una estructura circular de piedra volcánica con una superficie de 100 metros cuadrados, donde se introduce a los visitantes a la experiencia con material audiovisual cuidadosamente seleccionado y degustaciones de gastronomía local.
- Espejo de Agua: Un espejo de 7 metros de diámetro que permite observar los astros reflejados en su superficie, eliminando la interferencia de las estrellas menos brillantes. Este método de observación era común en la astronomía andina.
- Plaza Arqueoastronómica: Una plaza bajo nivel de 200 metros cuadrados que conecta la vía láctea con la escalera de la plaza durante el invierno. Ideal para la observación a ojo desnudo y la astrofotografía, esta construcción circular amplifica los sonidos y voces, creando una experiencia acústica única.
- Plaza Chakana: Con una superficie de 80 metros cuadrados, esta plaza representa la Chakana, símbolo de la Cruz del Sur en la cultura andina. Aquí, los telescopios de montura dobsoniana permiten a los visitantes explorar el cosmos en todas direcciones.

Historia de IOCRUX
El nombre del Centro Astronómico IOCRUX se inspira en una de las lunas de Júpiter, IO, conocida por ser el objeto más volcánico del sistema solar. Esta luna, con mares de lava más grandes que ciudades y erupciones que se elevan al cielo, simboliza la poderosa energía que el equipo del Centro Astronómico quiso capturar. Además, el Centro Astronómico también se inspira en la Cruz del Sur, una constelación clave en la cosmovisión andina y ubicación en el espacio. Cuando las noches son más oscuras permite ubicar el polo sur para orientarse, todo, representando la conexión con el cosmos.
Paisaje, ecosistema y y su contribución al astroturismo regional
El Centro Astronómico IOCRUX se encuentra en un entorno natural incomparable, rodeado por los imponentes cerros andinos, como el Licancabur, el Juriques y el Sairecabur, considerados protectores por el pueblo Likanantai. Estos cerros no solo dominan el paisaje, sino que también son guardianes del frágil ecosistema que rodea el Centro Astronómico. El río Vilama da vida a un oasis de chañares, algarrobos y pimientos, como también, a los cultivos de maíz, habas entre otros productos.
El Centro Astronómico es también un lugar privilegiado para observar los atardeceres del desierto, con vistas que capturan la esencia mágica del desierto de Atacama. Sentarse en una duna y ver el sol ocultarse tras la Cordillera de la Sal es una experiencia que conecta profundamente con el universo.